Errores más comunes que cometen quienes buscan cambiar de empleo

El tener empleo en estos momentos de crisis es un lujo. Más aun decidir cambiar de empleo.

Si deseas hacerlos no cometas algunos de los errores más comunes.

He aquí cómo evitar los cuatro errores más grandes que cometen quienes buscan un cambio de carrera:

1) Investiga a cada posible empleador tan minuciosamente como puedas. Estudia el sitio de la empresa, lee sobre ella en línea y examina los últimos reportes anuales para sus accionistas. Entre más sepas acerca de la compañía, su industria, su competencia y su cultura, más podrás personalizar tu curriculum y carta de presentación para enfocarte a lo que dicha compañía busca. Y sí, aunque te tome más tiempo y esfuerzo que tan sólo enviar un correo electrónico masivo con el mismo curriculum y carta de presentación para todo el mundo, es importante que los adaptes al lugar en el que solicitas empleo.

“Enviar 50 o 500 curriculums y cartas de presentación iguales -el modelo de ‘inserte aquí el nombre de la compañía’- no funciona”, dice Brooks. “Daría igual que los pusieras en el triturador de papel”.

2) Describe con precisión cómo es relevante tu experiencia previa para el trabajo que esperas obtener. Por ejemplo, dice Brooks, los candidatos ex militares tienden a subrayar sus acreditaciones de seguridad de alto nivel. “Está muy bien ¿pero por qué debería de importarme?”, añade. “La manera de presentarle eso a un empleador civil es señalar que se te confiaba el acceso a información delicada y confidencial, y hacer notar que comprendes que nuestros registros de estudiantes -así como todos los tipos de información en cualquier parte del mundo civil, desde los registros médicos hasta los sistemas de seguridad para computadoras- requieren ese tipo de confiabilidad. Ahora veo cómo tus acreditaciones de seguridad encajan con mi vacante”.

Claro, el mismo principio aplica para los civiles que cambian de profesión. “En casi cualquier empleo trabajarás con una población específica, que en nuestro caso es de estudiantes universitarios y reclutadores corporativos, pero en cualquier otro lugar podría ser, digamos, de representantes de servicio al cliente y agentes de ventas”, dice Brooks. “No sólo afirmes que sabes ‘trabajar en equipo’ -todo el mundo lo hace. En vez de eso, explica palabra por palabra por qué crees que tu experiencia te prepara para trabajar con esos grupos en particular”. Incluye las actividades voluntarias que puedan ser relevantes para el proyecto. Dirigir con éxito la venta anual de galletas del grupo Scout de tu hija podría, en algunas vacantes, ser una experiencia más valiosa de lo que crees.

3) Ten conciencia de los estereotipos acerca de tu campo laboral actual (o anterior), para que puedas manejarlos. Los gerentes de recursos humanos, por ejemplo, son concebidos por otros profesionistas como simples burócratas. Para superar esa imagen, Brooks sugiere subrayar logros que hayan hecho una diferencia real, tales como cuando desarrollaste y dirigiste un nuevo programa de entrenamiento o actualizaste las prácticas de contratación de un antiguo empleador. Brooks dice, “Profundiza en la experiencia laboral que tienes hasta ahora y conéctala con lo que harías si te contrataran”. Éste puede ser un ejercicio valioso, ya que tú mismo podrías identificar habilidades que habías olvidado que tenías.

4) Lee cuidadosamente tu curriculum y carta de presentación -o pídele a algún amigo de confianza que lo haga- antes de enviarlos. Suena obvio, pero Brooks ha visto docenas de errores deslumbrantes, tales como “aplicar para un trabajo en Austin, Texas, a pesar de haber afirmado en la carta de presentación que deseas regresar al gran estado de Louisiana”. ¡Ay! Está de más decir que la carta y el curriculum que la acompañaba fueron sin más al archivo circular. Vale la pena que inviertas algunos minutos extra de revisión para asegurarte de que lo mismo no les suceda a tus documentos.
Fuente: CNNexpansion

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